Integrantes: Nicole Mella Becerra, Beatriz Muñoz Canales, María Robles López, Daniela Barra Orellana, Katherine Ortega Silva.
En la actualidad nos acercamos al millon de alumnos en el nivel Universitario. Sin embargo este aumento en cobertura no se ha traducido necesariamente en un aumento en la equidad y calidad. Diversos estudios muestran que en realidad la educación “reproduce las diferencias que se presentan en el origen social contribuyendo a la mantención de las diferencias sociales”. Así el estudiante queda ubicado en un sistema fuertemente estratificado, en un país donde a cada grupo social le corresponde un perfil de colegio, viviendas, redes sociales, Servicios de Salud etc. La condición de desigualdad en educación es muy fuerte. Esto se traduce, por ejemplo, en que por cada estudiante de bajos recursos que con esfuerzos excepcionales logra acceder a la educación superior, cinco estudiantes de situación acomodada entran en la Universidad. La OCDE en su informe del año 2009 señala que los alumnos de escuelas municipalizadas y establecimientos más pobres tienen mucho menos posibilidades de aprobar la PSU que los que vienen de Colegios Privados y más ricos.
El concepto educación en todos sus niveles, se ha convertido en una nueva área mercantil, donde no solo se entrega la educación como un servicio pagado, sino además un servicio elitista. Como podemos apreciar la educación Chilena, cuenta con algunos problemas estructurales que la aquejan, a pesar del aumento en la cobertura esto no se traduce en mayor equidad. Los asfixiantes aranceles, la dificultad de acceso por parte de los alumnos peor preparados del sistema escolar, lo convierten en un sistema altamente injusto. Con pruebas de acceso como la PSU que establecen puntajes estandarizados aun sabiendo que los puntajes más bajos los tendrán los alumnos de liceos municipales.
Para remediar esta situacion la escuela por tanto no debe ser un ente cerrado, sino permeable a las necesidades de la comunidad en la que se inserta. Ayudando a disminuir las desventajas con las que ingresan sus alumnos. Apoyando los procesos de aprendizajes y nivelando las diferencias existentes entre los estudiantes. Las Universidades tampoco deben estar ajenas a este proceso, deben comprender las diferencias graves con las que sus alumnos acceden a sus aulas y que influira en su rendimiento académico, generando cursos de nivelación, charlas sobre métodos de estudios, tutorías por parte de alumnos de cursos superiores.
Desde el punto de vista del estado la educación es una variable fundamental para el desarrollo de un país, genera capital humano indispensable que ayuda a la movilidad social y modifica la estratificación rígida que tienen los países menos desarrollados. El estado debe encargarse no solo una mayor cobertura en la educación en todos sus niveles, sino también la equidad y calidad de las escuelas, liceos y universidades encargadas de entregar educación. Generando las políticas para focalizar en los más pobres una mejor educación desde el inicio de la vida escolar. Teniendo en cuenta todos los factores asociados en el fracaso escolar.