jueves, 13 de octubre de 2011

Financiamiento de la Educación Superior en Chile.

Dentro del diagnóstico de la educación superior chilena se pretende abordar el financiamiento de esta misma, junto con la expansión de la oferta y la demanda, la cobertura de las instituciones, y además conceptualizar el lucro. Esto nos permitirá realizar una prospectiva de la educación, considerando que es necesario plantearla en diversos escenarios, tomando en cuenta que estos dependerán  del correcto uso de los  recursos que se destinen, sin dejar de lado los conceptos de eficiencia  y equidad.
Se identifica en primera instancia que el momento clave para creación de la estructura del financiamiento es en el año 1981, instancia donde se de dicto el DFL 4, el cual sustituyó el antiguo sistema, basado exclusivamente en el Aporte Estatal, Denominado Aporte Fiscal Directo (AFD), el cual se establecía en la ley de presupuesto. Este cambio contempla tres formas de financiamiento: a) Aporte Fiscal Directo (AFD), b) Aporte Fiscal Indirecto (AFI) y Ayudas para estudiantes conformado por créditos y becas para aranceles.
            Otro de los puntos importantes es la evolución y explosión de la oferta y la demanda en la educación chilena, esto se ve reflejado en la emergente creación de universidades, las cuales 1981 solo eran sólo 8 (Universidades tradicionales), llegando en la actualidad a 59, compuestas tanto por Universidades Privadas, como por aquellas “tradicionales” o pertenecientes al Concejo de Rectores de Universidades Chilenas (CRUCH). Pero ¿Cuál es el efecto de esta expansión? En primera instancia observamos un beneficio importante para nuestro país, puesto que nos permite diversificar y capacitar nuestros “talentos” para obtener una población educada y con buenos estándares para el mundo laboral, fuente de la economía. Sin embargo los efectos negativos se asocian a varios factores, que vienen en primera instancia acompañado del bajo aporte del Estado a la Educación superior (3,8% del PIB), por lo cual ha sido la antesala para que las instituciones de nivel superior deban y además tengan la libertad de autofinanciarse. Esto en definitiva se ve reflejado en el aporte de entes privados, destacando que las instituciones privadas no solo están referidas a personas Jurídicas, las cuales realizan, efectivamente un aporte, para un descuento tributario; sino que además se identifican a las familias como instituciones de la sociedad (por ende también del mundo privado), las cuales disponen de su presupuesto para la mantención, tanto del gasto de asistencia escolar   (matriculas, aranceles, etc.), como además, para  gastos vinculados a la calidad de la mantención de los alumnos. Situación que se complica aún más teniendo en consideración que los aranceles han presentado un alza de casi un 180% por sobre el índice del precio al consumidor, por lo tanto, si un arancel cuesta $ 223.650 (cifra en relación al SERNAC) y el ingreso promedio Per cápita familiar es de $193.250 (cifra calculada tomando el índice del PIB, dividida por la cantidad de habitantes), nos permite estimar el sobreendeudamiento que se genera en las familias y de esta manera afirmar que la educación chilena es una de las más caras de Latinoamérica y del mundo.
            En cuanto al Lucro podemos determinar que es la apropiación del excedente generado por una organización o empresa que produce bienes y servicios. Actualmente el lucro se ve reflejado en cuatro situaciones puntuales: 1) las universidades  pagan un arriendo a inmobiliarias que tienen inversiones en estas instituciones; 2) externalización de servicios; 3) asociándose a institutos profesionales o centros de formación técnica que gozan de “fines de lucro”; y 4) a través de la venta de la universidad.
            Por tanto  el “encarecimiento estudiantil” se debe básicamente a causa de un Estado Neoliberal, que utiliza a su favor el concepto de subsidiaridad, llevando este a su máxima expresión, dejando a instituciones estudiantiles con bajo presupuesto, los cuales deben recurrir al autofinanciamiento, traspasando gran parte del “peso” a quienes presentan el anhelo de una educación de calidad y por ende movilidad social de sus hijos, es decir a las Familias chilenas.
Integrantes: Marcos Ávalos; Fredy Cea;  Iván Gamin; Valentina Duran; Nicolas Pino

El Blog de Planificación Social. Nuevo periodo de publicación.

Buenas tardes. El blog de Planificación Social del Cuarto Año de la carrera de Trabajo Social de la Universidad de Concepción,  nuevamente publicará  algunos blogs durante estos días de octubre, se trata de una síntesis  del informe del  trabajo en equipo que los estudiantes del curso han generado en una semana. 
De acuerdo al programa de contenidos de la asignatura se consideró necesario e importante  dedicar tiempo a la comprensión de la realidad actual  de la educación superior y secundaria chilena,  abordar  contenidos e implicancias del conjunto de  demandas  planteadas por la movilización estudiantil que tensiona al país  durante meses, de manera de  generar un diagnóstico de la problemática que les afecta. Sin duda es un primer acercamiento al problema,  profundizar  en la comprensión de esta problemática social significará dedicar mucho más tiempo  e interesados a la tarea.
Formamos parte del sistema universitario regional, no podemos abstraernos de lo que en él sucede, lo que acontezca con aquel tendrá consecuencias para los que estamos ligados de una u otra manera a él :  estudiantes, académicos, funcionarios, autoridades universitarias y públicas, como  también  la comunidad regional  por cierto.
A partir de hoy  y por cinco días comunicaremos el fruto de este trabajo en este medio.

viernes, 24 de junio de 2011

“Sistema Nacional de Inversión Pública”, experiencia chilena.

Grupo nº 9: “Sistema Nacional de Inversión Pública”, experiencia chilena.

La creación de la Oficina de Planificación Nacional, en 1967, constituyó un primer intento por efectuar evaluaciones sociales de proyectos y cálculo de precios, formulando criterios técnicos y financieros, marcando  un hito para el desarrollo de nuestra profesión, puesto que para elaborar y ejecutar es importante realizar evaluaciones, dado que permiten establecer criterios de éxito o fracaso en su implementación, además de proporcionar información respecto a su impacto en la comunidad.   A la luz de estos hechos surge el “Sistema Nacional de Inversión”, cuya finalidad fue invertir el gasto público en el financiamiento de proyectos, previa evaluación socioeconómica realizada por MIDEPLAN[1] incorporando los conceptos de EQUIDAD y EFICIENCIA  social.

El S.N.I posee 4 funciones: Análisis técnico-económico, formulación, presentación y evaluación de proyectos, revisión y recomendación técnica-económica y evaluación Ex Post de las inversiones. A su vez, cuenta con cuatro herramientas de trabajo: 1º Desarrollo Metodológico, necesario para evaluar los proyectos que constituyen la inversión pública, 2º Precios Sociales, que nace de la preocupación por el análisis de metodologías que permitiesen estimar precios sociales en la evaluación de proyectos de inversión, 3º Capacitación el S.N.I , es decir, contar con profesionales capacitados en el área de preparación y evaluación de proyectos sociales, 4º Banco Integrado de proyectos, instrumento informático que consta de una base de datos con cada uno de los proyectos que solicitan financiamiento público para su ejecución. Su funcionamiento está respaldado por leyes y normas tendientes a regular que los proyectos de inversión pública y privado, programas y estudios  cuenten con una adecuada evaluación técnica-económica que respalde su rentabilidad económica, así como también la asignación previa de recursos, considerando que éstos son escasos y las necesidades múltiples, es necesario distribuirlos de manera eficiente y eficaz.  

Los avances en la legitimación  del S.N.I se han logrado a partir de la eficacia de la inversión pública. Se enfatiza la transparencia de las gestiones del sistema nacional de inversión pues se asocia con el desarrollo democrático. Existen dos desafíos para perfeccionar el sistema actual y modernizarlo: Perfeccionamiento operacional y Modernización del Sistema. Nuestra labor como profesionales radica en el proceso de diseño e implementación de los proyectos, es allí donde seremos agente importante para focalizar los recursos públicos y destinar adecuadamente estos fondos para el desarrollo de comunidades y grupos, aportando al perfeccionamiento del sistema de evaluación de la inversión pública.
_______________________
[1]  Ministerio de Planificación creado por la ley N° 18.989 en el año 1900.

Bibliografía: “Sistema Nacional de Inversión Pública”, experiencia chilena. Pilar Contreras G.; Mideplan / Chile

Integrantes:
Danitza Figueroa G.
Daniela Mariñán S.
Nicolás Martínez C.
Edith Mella R.
Felipe Norambuena C.



viernes, 13 de mayo de 2011

Los recursos no convencionales y el trabajo social.

Grupo Nº 8
Los recursos no convencionales y el trabajo social.
El presente tema abordará el capítulo 9 llamado “sobre recursos” del texto “Desarrollo a escala humana”, autor Manfred Max-Neef, economista, ambientalista y político Chileno, en donde nos centraremos principalmente en el concepto propio del autor de “recursos no convencionales”. (Según indicación de la docente Sra. Paulina Benítez).
La idea de recursos no convencionales nace a la luz de las reflexiones económicas que este autor realiza acerca del trabajo desvinculándolo del tradicional paradigma de función de producción, considerando éste al trabajo sólo en su dimensión cuantitativa.
Este autor plantea: “el trabajo constituye mucho más que un factor de producción: propicia creatividad, moviliza ideas sociales, reserva la identidad de la comunidad, despliega solidaridad y utiliza la experiencia organizacional y el saber popular para satisfacer necesidades individuales y colectivas”.1 Así los recursos no convencionales se tratarían de elementos intangibles, no mensurables ni definibles en unidades comparables a las usadas por los factores de producción convencionales.
Dado lo anterior, Max- Neef incluye en estos recursos: la conciencia social, cultura organizativa y capacidad de trabajo, creatividad popular, energía solidaria y capacidad de ayuda mutua, calificación y entrenamiento ofrecido por instituciones de apoyo, capacidad de dedicación y entrega de agentes externos. Al no estar sujetos a escases, estos recursos tienen la capacidad de conservar y transformar la energía social para procesos de transformaciones profundas.
Al vincular este concepto con el Trabajo Social podemos decir que los recursos no convencionales reconocidos por Max- Neef constituyen las principales directrices en todas las dimensiones de nuestro quehacer profesional. Por ello, es necesario entregar herramientas a la comunidad para lograr el empoderamiento de las mismas, con el fin de generar liderazgos positivos.
En términos genéricos, ¿Qué nos otorga la participación? ¿Porqué es importante la promoción de ésta?, para lograr una sociedad responsable, autónoma, eficiente en el uso de recursos, que pueda influir en la toma de decisiones de un país, lo cual trae aparejado el uso racional y consciente de los recursos convencionales (materiales, económicos, etc). Así, como futuros profesionales, nuestro medio para generar cambios es fomentar y optimizar el uso de estos recursos.


viernes, 6 de mayo de 2011

Construcción de la Agenda Social. Contexto Político y Trabajo Social.


Grupo Nº 7.     Construcción de la Agenda Social,

 Contexto Político y  Trabajo Social.


 En una primera instancia debemos determinar que la sociedad posee una función política que tiene como fin último lograr el bienestar de la sociedad. Son múltiples los actores que lo conforman y que lo movilizan, entre los que destacan: el electorado, los parlamentarios, la alta burocracia, la dirigencia de los partidos políticos, los grupos de intereses o de presión, las comunidades territoriales, los medios de comunicación social, la opinión pública- ( en su quehacer político y  económico concreto)-. Todos estos actores deben movilizar recursos de la sociedad civil, para seleccionar e imponer propósitos colectivos que obliguen a las instituciones del Estado, y el Gobierno ha modificar normas y conductas  para hacerlos concordantes con los propósitos colectivos mayoritarios de la sociedad civil.[1]
 Para determinar la construcción de la Agenda Social, sin duda es necesario, recabar las definiciones de cómo se conforma la Agenda Pública. La cual,  tiene su génesis en los postulados de la perspectiva constructivista, es decir, todo problema social y público es una construcción colectiva. A raíz de esto, la definición del problema que se pretende resolver a través de una política pública surge, pues, de las interacciones entre los sectores implicados en una situación particular considerada como problemática. [2]
Por lo tanto la Agenda Social surge cuando se tiene un debate sobre los temas relevantes o coyunturales de la sociedad, generando la riqueza de la discusión. Es por esto que constituye una base o instrumento para la construcción de las Políticas Públicas, las cuales corresponden a soluciones o respuestas específicas de cómo manejar los asuntos públicos, las que están inter-relacionadas con la política en un contexto democrático.[3]
Como Trabajadores Sociales podemos (y debemos) influir, apoyar, promocionar la participación e inclusión de los actores sociales en los debates públicos y educar a la población para enriquecer la discusión. Además, contribuimos con el aporte de evidencia empírica, teniendo en consideración que las políticas públicas (resultados finales), no se pueden construir a “puertas cerradas”, es decir con una orientación tecnocrática, sino que deben reflejar el contexto imperante, o realidad social para la búsqueda del bienestar de la sociedad.
1.     Marcos Ávalos Jara
2.     Fredy Cea Espinoza
3.     Valentina Duran Villa
4.     Iván Gamín Miranda
5.    Nicolás Pino Flores


[1] Barrientos Juan. “Del y de la alta gestión publica”. Capitulo 1 conceptos preliminares al estudio del gobierno y de la gestión publica. Pag 55. ed Rumbos. Santiago, 1990
[2] Subirats Joan, et al. “Análisis y Gestión Políticas Pública. Ed Ariel. España, 2008
[3] Albi Emilio. “Gestión Publica”. Ed Economía. España, 2009

viernes, 29 de abril de 2011

Planificación Social y Trabajo Social

Grupo Nº 6
Planificación Social y Trabajo Social

La Planificación, -entendida como el procedimiento mediante el cual se seleccionan, ordenan y  diseñan las acciones que deben realizarse para el logro de determinados propósitos, procurando una utilización racional de los recursos disponibles- está directamente vinculada con el desarrollo de un país a través de las diversas estrategias impulsadas por cada Estado, lo cual contribuye a la realización de Políticas Públicas.

Por esta razón, la Planificación se constituye como una herramienta de trabajo orientada a anticiparse a los acontecimientos economicos, culturales, sociales, educacionales y de salud que afectan a la ppoblación, pero con una relativa ventaja de encauzarlos en una determinada dirección. En relación a este último punto se debe considerar la activa participación de diversos profesionales con conocimientos técnicos y por sobretodo capacitados para visualizar, criticar y encontrar soluciones factibles a los problemas sociales de contigencia que afectan a la sociedad chilena.

El Trabajador Social, como un profesional que impulsa el cambio, a través de la investigación diagnóstica debe considerar el análisis de la situación, la cual consiste en recoger informaciones acerca del usuario, su situación, el contexto global, las instituciones y los organismos sociales (incluyendo el organismo empleador del Trabajador Social). Este concepto señala los aspectos esenciales que se deben considerar en un diagnostico adecuado, en cuanto a información de calidad y cantidad, sobre la realidad social a intervenir. Planificar es un proceso que introduce previsión y racionalidad a un curso de acción futuro, por lo tanto, es fundamental para el desarrollo de las funciones del Trabajador Social a niveles macro y micro al interior de una organización.   
                                                                                      
Mintzberg, ha planteado el problema de la confusión reintante en las concepciones prácticas sobre modelos de planificación. Supone una articulación entre objetivos, recursos y presupuestos y también entre estrategias y programas. Propone diferenciar dos tipos de aspectos en que se ha de efectuar el encadenamiento de fines y medios. Primero manejando la dimension operativa (consecución de objetivos y control permanente) y por otro lado la orientación hacia el conocimiento, información y uso de tecnicas de planificación. Siempre postuló que hay que tener mucha prudencia al elaborar algún tipo de programación o planificación, ya que el medio es cambiante y no estático, aludiendo a Taylor cuando diseñaba sus direcciones en forma tan metódica y exacta.
Por ende, nuestro rol profesional dentro de la sociedad es amplio y complejo, puesto que incluye elaborar programas y proyectos operativos, diseñar estrategias de intervención, priorizar las intervenciones, aportar datos que demuestren la factibilidad de las acciones seleccionadas, contribuir en la elaboración de políticas sectoriales, detección de demandas, valoración de las necesidades y factores de riesgo, fomentar el trabajo en equipo, fomentar y facilitar sistemas de participación, presentar resultados obtenidos y objetivos logrados, apoyo en la defensa de estrategias, programas y proyectos a desarrollar.

·         Bibliografía.
1.- Metodología de la Intervención Social en Trabajo Social. Cristina de Robertis – 2006.
2.- Planificación y Programación Social. Arlette Pichardo – 1993.
3.- El Concepto de Planificación {http://www.inta.gov.ar} Henry Mintzberg.

·         Integrantes:
-         Daniela Astroza Parra.
-         Daniela Carrasco Plaza.
-         Daniela Carvallo Molina.
-         Leslie Gallardo Fuentes.
-         Alejandra Sepúlveda Neira.

viernes, 22 de abril de 2011

El Trabajo Social en el Siglo Veinte Chileno, ¿Cómo surge?,¿ en qué contexto?, cuáles son sus características?

GRUPO Nº 5.  El Trabajo Social en el Siglo Veinte Chileno, ¿Cómo surge?, en qué contexto?, cuáles son sus características?

En nuestro país, siendo pionero en Latinoamérica, se crea la primera escuela de Servicio Social de la Beneficencia, fundada por el Dr. Alejandro del Río en 1925, en 1929 se crea la segunda Escuela llamada Elvira Matte de Cruchaga  donde más tarde toma el nombre de su fundador Lucio Córdoba siendo la primera Escuela de Servicio Social de carácter pública en Chile. En tiempos posteriores se crearon las primeras escuelas de Servicio Social en regiones, éstas se encontraban en Valparaíso, Concepción, Antofagasta y Temuco.
Durante el siglo XX en nuestro país surgió una serie de problemas sociales los cuales se denominaron la “cuestión social”, la cual afectó a los sectores más pobres de la población, entre ellos se encontraban la carencia de viviendas mínimamente habitables, servicios higiénicos, alimentación, salud y otras necesidades básicas que no estaban cubiertas, uno de los problemas más importantes fue el de la cesantía al parar las salitreras, el cual fue el que produjo la emigración campo ciudad en busca de nuevas oportunidades creándose las denominadas poblaciones “callampa” ya que las ciudades no daban abasto para acoger dignamente a esta cantidad de emigrantes. Es en los años de mayores dificultades sociopolíticas de la población en que el trabajador social desarrolla su labor cerca de las personas, generándose un reconocimiento de la comunidad hacia el profesional.
Durante la presidencia de Frei Montalba (1964-1970) se da la transformación de políticas sociales y públicas donde se da un proceso importante de reformas legales con enfoque social, el Servicio Social es llamado a responder a los desafíos de integrar a la población que se encontraba bajos los estándares de subdesarrollo y marginalidad. En 1965 a raíz de los cambios que se están produciendo en este periodo, el Servicio Social entra en un proceso de Reconceptualización, donde se intenta contribuir hacia el desarrollo e integrar beneficios a los grupos marginados y potenciar el desarrollo de las personas dando una mirada de carácter científico a la profesión.
Una de las funciones de las visitadoras sociales fue consolidar en la población un modelo familiar que ayudara a consolidar los roles de cada miembro de la familia con el fin de crear un bienestar en la población y aportar al desarrollo del país (esto de hacia sobre todo en los sectores más vulnerables). Las visitadoras sociales debían persuadir a la población e interferir en los conflictos familiares, como a su vez educarlos sobre como debía ser la función del padre y la madre. Se crearon “refugios maternales” para madres solteras los cuales les brindaban apoyo y una fuente de trabajo. El trabajo social en los años 90 asume un rol de educador  trabajando con grupos y comunidades, promoviendo procesos democráticos y de participación de las personas en las nuevas políticas sociales. Hoy en día tenemos la labor de posicionarnos en la sociedad como trabajadores sociales dejando de lado el asistencialismo ya que estamos llamados aportar a la planificación y ejecución de las políticas sociales, así como también en la atención educativa y proactiva de los grupos vulnerables socialmente.
Integrantes:
Erick Jara.
Claudia Ortega.
Paulina Peñailillo.
Natalia Rioseco.